TodoLiteratura

  • Diario Digital | domingo, 15 de septiembre de 2019
  • Actualizado 12:45

Se publican reunidas, por primera vez, "Las crónicas de Oselito" en Frente Sur, Frente Extremeño y Frente Rojo

Por primera vez reunidas "Las crónicas de Oselito" que se publicaron durante la Guerra Civil por el cronista gráfico Andrés Martínez de León. La guerra civil contada con humor.

Se publican reunidas, por primera vez, "Las crónicas de Oselito" en Frente Sur, Frente Extremeño y Frente Rojo

Oselito es personaje ficticio inventado por el gran cronista gráfico que fue Andrés Martínez de LeónLas crónicas son un alarde de humor e inteligencia, siempre al servicio de la causa republicana.

En ellas se describen, de modo risueño, pero no por ello menos combativo, hechos de lo más variopintos, como la delirante creación de un "parque temático faccioso" que recluya, como en un zoo, a los fascistas, la toma de Sanlúcar por la "colurna Oselito", un mitin en el que interviene la Pasionaria o un recitado de Miguel Hernández.

Ilustracion"He de presentarme. ¿A qué andá jugando a las mascaritas preguntando si me conose o no me conose? Me llamo Oselito, soy de Triana, capital de Sevilla, cuento hasta veinte año y para de contá. Mi estao es más impresionante que un trimotó fasista, pues me hallo a disposición de las empresas: es desí: sortero y buscando compromiso. Antes, desí esto era una verdadera temeridá, pero ahora, a fuersa de andá entre er peligro, no tiene importansia. Son fenómenos de la guerra. [.] Soy hombre curtío por la guerra: er frente de Madrí, er frente andalú, ahora er frente extremeño".

La edición de Las crónicas de Oselito viene precedida por un formidable estudio de Rafael Alarcón Sierra, en el que profundiza como nunca se había hecho en la biografía de Martínez de León. El libro se completa con un anexo de documentación gráfica en el que se incluyen dibujos, recortes de periódicos y fotografías.

Andrés Martínez de León, padre de Oselito, fue durante medio siglo uno de los cronistas gráficos más importantes del país. Gran aficionado a la lidia y a los toros, ilustró numerosísimos libros, y escribió varios. En los terribles años de la Guerra Civil, ayudó activamente a la Segunda República, con sus armas predilectas, el lápiz y la pluma. Está bien documentada su amistad, muy provechosa intelectualmente, con figuras de la talla de Blas Infante, Manuel Chaves Nogales, Pedro Garfias, José Herrera Petere o Federico García Lorca.

Puedes comprar el libro en: